Talento peruano rumbo al MIT: Mario Gilvonio, el genio de la UNI que hace historia
Desde Villa El Salvador hasta Estados Unidos, el alumno convirtió su pasión por la astronomía y su talento en las ciencias en la clave para ingresar a una de las mejores universidades del mundo.
La excelencia académica y el esfuerzo constante han llevado a Mario Gilvonio, estudiante de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), a alcanzar un logro excepcional en 2025: obtener una beca para estudiar en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), una de las universidades más prestigiosas y selectivas del mundo.
A sus 18 años, su historia es un testimonio de determinación, disciplina y pasión por la ciencia, reflejada en su impecable desempeño en competencias internacionales y su brillante trayectoria académica desde temprana edad, a pesar de los desafíos que ha enfrentado.
Mario, proveniente de Villa El Salvador, creció en una familia humilde, donde sus padres siempre lo impulsaron a seguir sus sueños, inculcando la idea de que la educación es el camino para transformar su futuro. Desde muy niño, mostró una curiosidad inusual por los misterios del universo y las ciencias exactas.
Su interés por la astronomía nació a los nueve años, cuando, inspirado por el libro Cosmos de Carl Sagan, decidió que quería dedicarse al estudio del universo. Su determinación lo llevó a buscar en Google cuál era la mejor universidad del mundo para especializarse en astronomía, encontrando que el MIT figuraba entre las más destacadas.
Desde entonces, fijó su meta y se preparó intensamente para alcanzarla. Su talento se hizo evidente rápidamente, participando en olimpiadas escolares donde destacó en matemáticas, física, química y astronomía. Con el tiempo, este interés se convirtió en un compromiso más serio, llevándolo a ingresar a academias especializadas y a competir a nivel nacional e internacional en olimpiadas científicas de gran prestigio.
Antes de rendir el examen de admisión 2024 - I de la UNI, participó en competencias como la Olimpiada Internacional de Astronomía, la Olimpiada Iberoamericana de Física y otras, obteniendo medallas de oro, plata y bronce. Su esfuerzo académico se vio reflejado en su ingreso a la UNI, donde obtuvo el segundo puesto en el cómputo general, evidenciando su alto nivel académico y su capacidad excepcional para las ciencias exactas.
Tras su ingreso a la UNI, Mario tuvo que tomar una difícil decisión: suspender temporalmente sus estudios para concentrarse en la preparación del examen SAT y la prueba de inglés TOEFL, indispensables para la postulación al MIT. Durante meses, se dedicó intensamente a perfeccionar su dominio del inglés y a preparar un sólido expediente académico y extracurricular que destaca sus logros y potencial como científico. Además, tuvo que elaborar ensayos en los que explicó su pasión por la astrofísica y cómo planea contribuir al mundo de la ciencia.
Finalmente, su esfuerzo dio frutos cuando en 2025 recibió la noticia de su admisión al MIT con una beca completa, asegurando así su acceso a una de las mejores instituciones del mundo en el campo de la investigación científica y la tecnología. Para Mario, este logro es solo el comienzo de un largo camino.
Su objetivo es especializarse en astrofísica y contribuir con investigaciones que amplíen el conocimiento sobre el universo. “Mis padres siempre me enseñaron que lo que queda es lo que dejamos a los demás. Mi manera de contribuir será a través de la investigación científica”, expresó.
A los jóvenes que sueñan con alcanzar grandes metas, les deja un mensaje de motivación: “Nada es imposible. Nunca van a saber de qué son capaces hasta que lo intenten. Lo importante es darlo todo para no quedarse con él ‘pude haberlo hecho’”. Su historia es un ejemplo inspirador de cómo la perseverancia, la pasión y el esfuerzo pueden abrir puertas a oportunidades extraordinarias.
Desde Villa El Salvador hasta la UNI y ahora al MIT, Mario Gilvonio continúa su viaje hacia la exploración del cosmos, llevando en alto el nombre del Perú y demostrando que los sueños, por más ambiciosos que parezcan, pueden hacerse realidad con dedicación y trabajo arduo.
Si deseas contribuir con el pasaje para que Mario Gilvonio logre instalarse en Cambridge, Massachusetts, EE. UU., puedes comunicarte al: 996601668, o hacerle una transferencia vía Yape o Plin al 996601668, que corresponde al número de celular de su mamá, Yeny Saez.