Tecnología desarrollada en la UNI busca garantizar acceso a agua segura ante eventos extremos como el Fenómeno de El Niño
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Investigaciones desarrolladas en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) plantean el uso de tecnología sostenible basada en energía solar como una alternativa para garantizar el acceso a agua segura en zonas afectadas por eventos climáticos extremos, como el Fenómeno de El Niño. La propuesta busca responder a escenarios en los que inundaciones y huaicos pueden interrumpir el abastecimiento de agua potable y agravar la situación de poblaciones vulnerables.

Según el Dr. Juan M. Rodríguez, profesor principal de la Facultad de Ciencias e investigador del Centro para el Desarrollo de Materiales Avanzados y Nanotecnología (CEMAT-UNI), los sistemas tradicionales de respuesta ante emergencias presentan limitaciones económicas, sanitarias y logísticas. El investigador señaló que el agua distribuida mediante camiones cisterna puede costar entre cinco y ocho veces más que la suministrada por la red, además de existir riesgos relacionados con su calidad para el consumo humano.
Frente a este problema, la investigación realizada en la UNI aprovecha la radiación solar para impulsar procesos de descontaminación de agua mediante materiales desarrollados en sus laboratorios. De acuerdo con Rodríguez, el resultado es un ecosistema tecnológico autónomo capaz de purificar agua y proveer energía sin depender de combustibles fósiles ni de redes eléctricas centralizadas.
Entre los resultados reportados por el investigador destaca la eliminación total de bacterias como E. coli en 15 minutos de desinfección. Asimismo, se desarrollaron reactores portátiles elaborados con sustratos flexibles de polietileno recubiertos con películas delgadas de dióxido de titanio (TiO₂), diseñados para facilitar su traslado y despliegue en zonas de desastre o en operaciones de ayuda humanitaria.
La propuesta también contempla sistemas integrados en contenedores estandarizados para su transporte. Según el documento elaborado por el especialista de la UNI, estos módulos fueron validados para comenzar a generar agua potable y energía al ser expuestos al sol, sin requerir conexiones a la red eléctrica ni la construcción de infraestructura de concreto.
El Dr. Rodríguez sostuvo que el desarrollo de estas tecnologías abre una oportunidad para establecer alianzas entre los sectores público y privado, con el objetivo de reducir los riesgos frente a eventos climáticos extremos y contribuir a que comunidades remotas puedan avanzar hacia una mayor autosuficiencia y resiliencia. La información fue proporcionada por el Dr. Juan M. Rodríguez, profesor principal de la Facultad de Ciencias de la UNI, investigador distinguido por Concytec y miembro de número de la Academia Nacional de Ciencias.